PARA PENSAR…
El aborto mata la paz del mundo…
Es el peor enemigo de la paz, porque si una madre es capaz de destruir a su propio hijo, ¿qué me impide matarte? ¿Qué te impide matarme? Ya no queda ningún impedimento.
Madre Teresa de Calcuta
ROSTROS DE HERMANOS, ROSTROS DE CIUDADANOS.
En el camino de muerte y de vida, de pasión y resurrección que acabamos de meditar y rezar en este vía crucis, nos sentimos parte del clamor desgarrador de tantos hombres y mujeres en esta zona sur de nuestra ciudad que desde sus sentimientos gimen desde la marginalidad y la exclusión.

Alabamos al Señor que creó el universo como espacio para la vida y la convivencia de todos sus hijos e hijas y nos los dejó como signo de su bondad y de su belleza. Toda la creación es manifestación del amor providente de Dios y nos ha sido entregada a los hombres para que la cuidemos y la transformemos en fuente de vida digna para todos. Aún cuando hoy se ha generalizado una mayor valoración de la naturaleza, todavía percibimos claramente de cuántas maneras el hombre amenaza y destruye su ‘habitat’. “Nuestra hermana la madre tierra” es nuestra casa común y el lugar de la alianza de Dios con los seres humanos y con toda la creación .
El Señor ha entregado el mundo para todos, para los de las generaciones presentes y futuras. El destino universal de los bienes exige la solidaridad con la generación presente y las futuras. Ya que los recursos son cada vez más limitados, su uso debe estar regulado según un principio de justicia distributiva respetando el desarrollo sostenible .
La problemática de los residuos –cualquiera sea su origen- no es un asunto de otros o del Estado, es nuestro problema. Como recita un viejo adagio “cada uno es responsable de la basura que genera”. Estamos convencidos que el primer tratamiento de los desechos se deben realizar en nuestros hogares. El Estado deberá administrar los medios para que sean recolectados y tratados en tiempo y en forma.
La magnitud y complejidad del problema requiere del diálogo sereno, de la búsqueda de consensos y del indispensable apoyo de la ciencia y la técnica. En tal sentido, nuestra sociedad cuenta con importantes y valiosas instituciones que nos podrán guiar en el indispensable asesoramiento técnico. Invitamos a las universidades y a las empresas especializadas a brindar su contribución a las soluciones desde sus conocimientos, efectuando aportes concretos que deberán sumarse al diseño de nuevas y definitivas políticas de Estado que den soluciones integrales válidas también para el mediano y largo plazo.
Animamos –sumándonos a la invitación efectuada por el P. Rafael Velasco, Rector de la Universidad Católica de Córdoba – a un diálogo entre todos los actores sociales. Diálogo que se debe dar desde la plena convicción de que la problemática de los residuos es una responsabilidad de todos -en distintos grados- y que entre todos debemos buscar caminos de solución, valorando y respetando al bien común.
Como Iglesia agradecemos a todos los que se ocupan de la defensa de la vida y del ambiente. Imploramos a Nuestra Madre del Rosario, Patrona de nuestra ciudad, que nos asista con la luz de su Hijo, Nuestro Señor Jesús.
COMISIONES ARQUIDIOCESANAS
DE CÁRITAS Y PASTORAL SOCIAL.
IGLESIA CATÓLICA EN CÓRDOBA.
Córdoba, 4 de marzo de 2010.
“Cuanto lo hicieron con uno
de estos mis hermanos más pequeños,
conmigo lo hicieron”
(Mt 25, 40).
Como Comisión Arquidiocesana de Pastoral Social, nos sentimos parte del clamor desgarrador de tantos hombres y mujeres cordobeses que gimen desde la marginalidad y la exclusión rotulados como pobres.
La situación de pobreza generalizada en nuestra provincia y país, adquiere en la vida real rostros muy concretos en los que deberíamos reconocer los rasgos sufrientes de Cristo, el Señor, que nos cuestiona e interpela. Pero el dolor mayor, que desgarra nuestras vidas, son los niños que han quedado presa de discusiones sectoriales poniendo en riesgo la vida en el ámbito de la salud y la educación. No negamos que todos tenemos derechos a vivir dignamente y a conquistar un salario debidamente remunerativo, pero no podemos ser indiferentes -en la acción o en la omisión- cuando los que más necesitan mendigan el alimento de la salud, de la educación, la nutrición y el trabajo digno.
Por esto mismo, necesitamos Instituciones democráticas que garanticen políticas públicas estables; son los más débiles los que necesitan políticas sanitarias, educativas, alimentarias. No habrá derechos humanos en una sociedad moderna, sobre todo de los pobres, sino con buenas Instituciones democráticas que los garanticen.
Los cristianos somos portadores de buenas noticias para la humanidad y no profetas de desventuras. Por esto, creemos y animamos a recrear y generar otros caminos en los reclamos sectoriales que no afecten la vida de terceros, sobre todo cuando estos son niños. Debemos generar formas nuevas de diálogo. Solo el diálogo que busca y construye consensos puede llegar a generar políticas públicas que incluyan a todos. “En este sentido, la promoción de políticas públicas es una nueva forma de opción por nuestros hermanos más pobres y excluidos. Ratificar y potenciar la opción del amor preferencial por los pobres que brota de nuestra fe en Jesucristo, «requiere que socorramos las necesidades urgentes y al mismo tiempo que colaboremos con otros organismos e instituciones para organizar estructuras más justas. Igualmente se requieren nuevas estructuras que promuevan una auténtica convivencia humana, que impidan la prepotencia de algunos y faciliten el diálogo constructivo para los necesarios consensos sociales».
Creemos que estamos ante un momento oportuno para promover entre todos un auténtico acuerdo sobre políticas públicas de desarrollo integral” . De lo contrario, el autismo, la hegemonía y el individualismo debilitan la paz social, que terminan poniendo a los más pobres como “rehenes”, que nos hunde aún más en la ignorancia.
La falta de diálogo no conduce a nada, solo a empobrecernos cada día más y a generar nuevas víctimas. Este empobrecimiento no es sólo económico sino también llega a ser de orden ético y moral. Además, constatamos cada día que en lugar de incluirlos se van “cayendo del sistema” quedando totalmente ignorados.
A las puertas de celebrar nuestro Bicentenario, es responsabilidad de todos ser parte de un proyecto de Nación que ponga al más pobre en el centro de nuestra vida nacional y provincial, que incluya a los que desde mucho tiempo esperan ser parte y ya quedaron fuera del sistema. Sistema que entre todos hemos generado.
Esta responsabilidad nos interpela a todos –más allá de los intereses sectoriales- a incluir en nuestras agendas el tema de la pobreza. Sólo cuando mantengamos una mirada desde el bien común podremos comenzar a dar respuestas y superar este flagelo de la pobreza.
“Los cristianos como discípulos y misioneros estamos llamados a contemplar en los rostros sufrientes de nuestros hermanos, el rostro de Cristo que nos llama a servirlo en ellos: “Los rostros sufrientes de los pobres son rostros sufrientes de Cristo” . Ellos interpelan el núcleo del obrar de la Iglesia, de la pastoral y de nuestras actitudes cristianas. Todo lo que tenga que ver con Cristo, tiene que ver con los pobres y todo lo relacionado con los pobres reclama a Jesucristo: “Cuanto lo hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron” (Mt 25, 40).
COMISIÓN ARQUIDIOCESANA
DE PASTORAL SOCIAL.
IGLESIA CATÓLICA EN CÓRDOBA.
Córdoba, 22 de septiembre de 2009.-
DISTINTOS TIPOS DE JUEGOS Y APUESTAS
Con sus
Consecuencias en la vida del cristiano
y en la sociedad en general.
Córdoba, 9 de Julio de 2008.-
“Nadie puede servir a dos señores,
pues menospreciará a uno y amará al otro,
o querrá mucho a uno y despreciará al otro.
No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas”.
Mateo 6:24
QUÉ TIENE DE MALO…
Como Pastoral Social de la Iglesia cordobesa desde donde –con firme convicción- creemos aportar a la construcción del Reino a través de nuestro servicio en el ámbito de lo social, hoy queremos compartir con nuestro padre Mons. Carlos Ñáñez, y con él a toda la comunidad eclesial, la preocupación sobre el juego de azar y sus consecuencias incluso en el ámbito de nuestra vida eclesial.
Desde nuestra fe acudimos a Jesucristo, Señor de la historia, y le dirigimos una súplica confiada para poner bajo su mirada protectora nuestras preocupaciones, desvelos y esperanzas. A Él le ofrecemos nuestro compromiso pastoral en favor de su Pueblo, especialmente de sus miembros más pobres, débiles y sufrientes.
Para una gran mayoría de la comunidad eclesial en Córdoba, este tema del juego de azar es un ámbito desconocido y desinformado. Esta realidad se acentúa, aún más cuando desde el Estado y empresas privadas se lo muestra como normal y lícito.
Sostenemos que como Iglesia, debemos discernir a la luz del Evangelio y de “los signos de los tiempos” el daño que el juego institucionalizado produce en nuestra realidad cordobesa. Continuar leyendo “Juego de Azar y Tragamonedas”